La Cordillera de los Alpes del sur tiene una vertiente hacia el este, que constituye el Parque Nacional Monte Cook, con la ciudad de Twizel como punto estratégico para sus visitas y una vertiente oeste que da al mar de Tasmania, con el Glaciar Franz Josef como lugar de referencia y la ciudad del mismo nombre como núcleo de población más importante.
hacia el Monte Cook
Twizel es una pequeña ciudad a orillas del lago Ruataniwha, con numerosos hoteles ya que es un centro turístico tanto de verano como de invierno, por las pistas de esquí cercanas. Después de pasar por el hotel, nos fuimos a pasar la tarde al lago. Al día siguiente nos fuimos a recorrer el Parque Nacional Monte Cook.
Desde Twizel a Mount Cook Village hay 65 kilómetros, unos tres cuartos de hora por la carretera 80, que avanza a orillas del lago Pukaki, que tiene un agua de color azul celeste intenso.
En Nueva Zelanda son famosos los campos dedicados al cultivo de la lavanda, que atraen a bastante gente para hacerse fotos entre las flores.
La carretera tiene unas vistas espectaculares, tanto cuando va junto al lago con el agua azul celeste como cuando lo hace junto a la llanura de inundación del río Tasman. Siempre se va viendo el Monte Cook al fondo, cada vez más cerca.
el sendero al lago Hooker
En Mount Cook Village está el Centro de Visitantes del parque y desde aquí salen algunos de los senderos que se pueden realizar para recorrerlos. El más concurrido de ellos es el que conduce hasta el lago Hooker.
En el recorrido hay tres puentes colgantes. El primero de ellos pasa sobre el río Hooker, muy crecido por el agua proveniente del lago Mueller, del que hay una bonita vista al cruzar el puente.
Llevando el río a la derecha, el sendero avanza por el valle, con las vistas del Monte Cook como telón de fondo que, ese día, lucía esplenderoso con el cielo prácticamente despejado.
La última parte del sendero es una pequeña subida por los derrubios de la morrena frontal del glaciar Hooker, que son los que retienen las agua del lago que aparece inesperadamente cuando se llega a lo alto.
La masa gris que se ve al fondo del lago es el frente del glaciar, que arrastra gran cantidad de roca triturada y es la que también da color al agua al fundirse el hielo. En ella flotan témpanos desprendidos del frente del glaciar que son arrastrados por el viento.
El final de este sendero es el punto más cercano al Monte Cook para los caminantes. A partir de aquí sólo hay rutas para escaladores y alpinistas más experimentados.
A unos 10 milómetros hacia el este de Mount Cook Village, se encuentra el lago Tasman, al que se accede fácilmente por coche y una caminata de cinco minutos desde el parking.
La vista desde el lago se extiende hasta los picos The Minarets, en la otra cara de los cuales se forma el glaciar Franz Joseff, a muy pocos kilómetros de donde estábamos, pero que precisa de un gran rodeo para llegar hasta él por carretera.
en la ruta hacia la costa oeste
En Twizel dormimos dos noches y después tuvimos que deshacer parte del camino por la carretera 8 hasta la ciudad de Wanaka, donde tomamos la carretera 6, que conduce hasta la costa oeste.
Esta carretera discurre flanqueando dos grandes lagos de origen glaciar, el lago Hawea y el lago Wanaka, enormes reservas de agua dulce, pues alcanzan los 400 metros de profundidad.
El lago Wanaka esta alimentado por el río Makaroka, que da nombre a la pequeña localidad donde nos íbamos a alojar esa noche. Estas son carreteras con muy poca densidad de tráfico pero, a veces, hay imprevistos como encontrar un enorme rebaño de ovejas, que obligan a detenerse hasta que toman la decisión de qué ruta seguir. Al final, tomaron la contraria de nosotros.
En un emisario del rio Makarora, el Blue River, se encontraba nuestro siguiente destino: el sendero The Blue Pools Track, un fácil camino entre la foresta de la orilla del río que conduce a un puente colgante.
El sendero llega hasta un puente colgante desde el que la gente salta haciendo todo tipo de acrobacias. El mérito está más que en los propios saltos en soportar zambullirse en las gélidas aguas del río. Nosotros no necesitamos más que meter los pies un momento para decidir no tomar un baño.
Hicimos noche en Makarora, diminuta población donde nos tuvimos que conformar con abastecernos de lo poco que ofrecía un bar de carretera que no tenía restaurante. En cualquier caso, el sitio era muy tranquilo y nos alojamos en la cabaña de un lodge que tenía un bonito sendero por el bosque.
El trayecto en dirección oeste por la carretera 6 desde Makarora hasta la costa transcurre en descenso por el encajado valle del rio Haast, dentro del Parque Nacional Monte Aspiring, flanqueado en la margen izquierda por los Alpes del Sur y en la derecha por la cordillera de Thomas.
El día amaneció lluvioso y con nubes bajas, de tal manera que no pudimos apreciar el entorno de las cumbres nevadas de más de 3.000 metros de altitud.
En el trayecto, cercanas a la carretera y bien señalizadas, se podían ver varias cascadas, llegando a ellas por cortos senderos que tuvimos que hacer bajo la lluvia. La primera de ellas es la Fantail Falls, que se abre en forma de abanico en su caída.
A poca distancia está la Thunder Creek Falls, con una caída libre de 28 metros que vierte al rio Haast. A ellas se accede por un fácil sendero dentro del bosque de unos 200 metros de longitud.
La tercera de las cascadas, la más pequeña, es la Roaring Billy Falls, a las que se llega dando un paseo en un precioso bosque lluvioso primario con helechos arborescentes que desemboca en el cauce del río.
La localidad de Haast, que se sitúa en la desembocadura del rio al Mar de Tasmania, tiene un Centro de Visitantes, donde se exponen algunos objetos y fotografías de los aborígenes maoríes y donde dan información práctica de los lugares de interés a lo largo de la costa oeste.
La tercera y última entrada de esta etapa en Nueva Zelanda, estará dedicada a la ruta por este litoral, que incluye el glaciar Franz Joseff y la Great Coast Road.
