En el verano de 2.010 hicimos un viaje la familia al completo al oeste de Canadá, para recorrer en coche de alquiler algunos de los parques nacionales y naturales de la Columbia Británica y la parte occidental de Alberta. La planificación básica del viaje era recorrer:
– el Parque Nacional Pacific Rim en la Isla de Vancouver
– la Icifields Parkway, con los parques Jasper y Banff
– el Parque Nacional Yoho
en la Isla de Vancouver
Tomamos un vuelo directo desde Londres a Vancouver, donde llegamos a tiempo de recoger el coche de alquiler, atravesar la ciudad (con las indicaciones de un «navegador» impreso que me fabriqué para todo el itinerario del viaje) y tomar uno de los últimos ferrys que unen Horseshoe Bay con Nanaimo, en Isla de Vancouver.
Nuestro alojamiento para los tres días que pasamos en la isla estaba en Port Alberni, a 85 kilómetros de Nanaimo y situada a las puertas del Pacific Rim. Allí llegamos cuando ya anochecía.
La Isla de Vancouver es muy grande, tiene casi 450 kilómetros de longitud, lo cual puede dar para unas vacaciones completas allí. En los tres días escasos que íbamos a estar, nos limitamos a recorrer una parte muy reducida, fundamentalmente en el Parque Nacional Pacific Rim.
A la mañana siguiente, cubrimos los 100 kilómetros que nos separaban del parque y nos fuimos al centro de visitantes, donde nos recomendaron que realizáramos los senderos South Beach, Shorepine Bog, Rainforest, Nuu-chah-nulht y Schooner Cove, a los que se accede desde la carretera 4 Pacific Rim Highway, que une las ciudades de Uclelet y Tofino.
Todos estos senderos discurren a través del frondoso bosque templado húmedo y terminan en las solitarias playas del Océano Pacífico. Los senderos South Beach y Nuu-chah-nulht están comunicados entre sí y conducen a dos de los lugares más bonitos de este sector de la costa: Lismer Beach y Florencia Bay .
Los senderos están diseñados a base de pasarelas, puentes y escalinatas de madera que protegen la flora y pequeña fauna del entorno en las zonas más vulnerables. Nos sorprendió encontrar muy poca gente recorriéndolos. En algunos no llegamos a cruzarnos con nadie.
Las playas son de arena grisácea con formaciones rocosas y un fuerte oleaje. En una de ellas pudimos ver a unas focas nadando cerca de la costa. Con la marea baja, entre las charcas que se formaban quedaban anémonas y estrellas de vivos colores.
navegación a las islas Broken Groups
Una de las atracciones principales es el avistamiento de ballenas desde cruceros que parten principalmente desde Ucleelet y Tofino y recorren las islas Broken Group. Al final de nuestro recorrido por los senderos del parque, nos fuimos a la ciudad de Uclelet y allí concertamos una navegación para el día siguiente.
Una vez que dejamos el puerto y salimos a mar abierto, nos encontramos con un fuerte oleaje. Estuvimos recorriendo las ensenadas por donde suelen aparecer las ballenas, pero sólo vimos algunas muy lejanas que enseñaban de tanto en tanto sus aletas. El capitán atendía en la radio las indicaciones de otros barcos para ver en qué zona había mejores avistamientos.
Después de un buen rato de una navegación muy movida por el mar picado, nos acercamos a las islas Broken Group, donde la presencia de un nutrido grupo de leones marinos estaba asegurada. Aquí tampoco fue posible una gran aproximación porque el mar amenazaba con lanzarnos contra las rocas cuando el barco reducía su velocidad.
Como el capitán era un buen profesional y quería por todos los medios que tuviéramos un buen avistamiento de ballenas, volvimos a salir a mar abierto a rastrear las indicaciones que le llegaban por la radio.
Después de cuatro horas de navegación en un mar muy revuelto pudimos ver de forma muy esporádica algunas aletas de ballena. Para alegría de alguno de nosotros que ya iba bastante mareado, volvimos a las aguas tranquilas del puerto y pusimos fin a la aventura.
el Cathedral Grove
Retornando hacia Nanaimo por la Pacific Rim Highway, junto a la misma carretera se encuentra el Parque Provincial MacMillan, del que forma parte el bosque conocido como Cathedral Grove.
En el camino hacia él, pasamos primero por el Wally Creek, un torrente de agua cristalina que discurre encajonado entre rocas formando pequeñas cascadas hasta desembocar en el cercano lago Cameron.
El Cathedral Grove es un bosque de árboles gigantescos donde existen Abetos Douglas de más de 70 metros de altura y 800 años de antigüedad, junto con Cicutas y Cedros Rojos. Este bosque parece que sobrevivió a un incendio ocurrido hace más de 350 años. El ejemplar más grande de Abeto Douglas tiene un perímetro de 9 metros y es punto obligado de fotografía..
En el recorrido por el sendero, continuamente te topas con árboles caídos, principalmente a causa de las tormentas eléctricas, lo que hace muy peligroso permanecer en el bosque cuando éstas se desatan.
de vuelta al continente
Terminada la visita a Cathedral Grove, continuamos camino para el puerto de Nanaimo, donde tuvimos una larguísima espera hasta que pudimos embarcar en un ferry.
De nuevo en el continente, tomamos la carretera hacia Whistler, en cuyas pistas de esquí se habían celebrado ese año las Olimpiadas de invierno y allí pasamos la noche.
La carretera 99, llamada Sea to Sky Highway, desde Whistler discurre por un paisaje de montaña, con vistas a cumbres nevadas y pasando junto a ríos y lagos. Como el día amaneció muy azul y calmado, los lagos parecían espejos donde se reflejaban las montañas. El Green Lake y el Duffey Lake fueron dos de los más bonitos por los que pasamos.
Después de varios cambios de carretera que yo llevaba muy bien indicados en mi navegador impreso, llegamos a Clearwater donde nos desviamos de la ruta para hacer una breve visita al Parque Natural Wells Gray.
Hicimos una primera parada para hacer un sendero en un bosque de cedros que conduce a la cascada Spahats Creek, que tiene un salto en caída libre de 60 metros de altura.
Continuando la carretera para nuestra segunda parada en la cascada Helmcken, vimos el primer oso negro del viaje, muy cerca de nuestro coche.
La cascada Helmcken tiene un salto de 141 metros, la cuarta más alta de Canadá y ha formado una enorme concavidad en los estratos de lava desde donde cae. A ella se llega por un sendero en el bosque con pasarelas y miradores del cañón del río Murtle.
De regreso al parking del parque, volvimos a ver un oso negro que caminaba tranquilamente sobre el asfalto por las proximidades de una auto caravana.
senderismo en el Monte Robson
La noche la pasamos en un motel en Valemount y, al día siguiente, hicimos los pocos kilómetros que nos separaban del Parque Provincial Monte Robson, donde íbamos a hacer una ruta de senderismo.
El Monte Robson, con sus casi cuatro mil metros, es el pico más alto de las Rocosas Canadienses y se sitúa justo en el límite entre las provincias de Columbia Británica y Alberta.
En el Centro de Visitantes del parque nos proporcionaron un mapa con la ruta del sendero Lake Berg Trail y nos recomendaron que hiciéramos el tramo que llega hasta el Lago Kinney, una ruta de unos 10 kilómetros ida y vuelta que discurre a lo largo del caudaloso Río Robson con magníficas vistas de la montaña.
El sendero no tiene mucha dificultad, con un desnivel de 160 metros entre el parking y el lago. Discurre por la margen izquierda del río, principalmente dentro de un bosque de coníferas, con algunos tramos de pradera.
Estaba muy concurrido, mayormente de montañeros cargados con grandes mochilas que iban a pasar varios días en la alta montaña. Algunos de ellos mantenían durante un rato nuestro paso para charlar animadamente. En Canadá encontramos gente muy extrovertida. España iba avanzando en el Mundial de fútbol de Sudáfrica y muchos nos decían que iban con nuestra selección.
Finalmente, un puente, da paso a una bifurcación que lleva a un mirador a la orilla del lago Kinney, con su agua de color azul claro y la vista del Monte Phillips al fondo.
Desde este punto, el sendero continúa ascendiendo la montaña hasta una serie de campamentos a la orilla del Lago Berg, en el límite con el Parque Nacional Jasper, que ya pertenece a la provincia de Alberta. Nosotros hicimos el camino de vuelta para irnos a la ciudad de Jasper, donde nos íbamos a alojar los siguientes días. En ella comienza la Highway 93, conocida como Icefield Parkway y a su recorrido dedicaré la segunda entrada de este viaje.
